crecimiento espiritualoo "Desde Argentina, hoy inicio una Guerra para cambiar al mundo.
 La Guerra tendrá lugar dentro de cada uno de nosotros, para poner
 Luz en donde hay oscuridad, para desterrar nuestros egoísmos, para
 liberar a la parte de Dios que todos llevamos dentro.
 Toda guerra tiene un fin, y ésta también lo tiene.
 Que el Poder máximo en nuestro Mundo sea el Amor, para poder
 lograr así el gran objetivo: Paz."

                                                                                 
Xeitl
 Qué gran negocio sería comprar hombres por lo que
 valen, y venderlos por lo que creen valer ...
o o
  Inicio  La Importancia de las Metas
 Texto por Eduardo Mercer Alsina.
En varias parte he leído acerca de la importancia de ponerse metas, y de cómo hacerlo. Y debe 
 ser así; al fin y al cabo, una vida sin metas es como un automóvil en marcha y sin conductor: va
 camino al desastre.

 Y sin embargo, muchos de nosotros vamos por la vida sin una meta u objetivo fijo, bien definido. 
 O vamos tras metas que, en una de esas, no las fijamos nosotros, sino que las seguimos porque 
 se supone que es lo correcto a hacer, o porque es lo que el resto del mundo espera de nosotros.
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   Muchas veces decimos: "Mi meta es ser feliz", o "Mi meta es tener mucho dinero", o "Mi meta es vivir 
 rodeado de amor".

 Son todas metas muy respetables, pero a la vez son muy ambiguas y poco definidas, al menos así 
 como están expresadas.

Por ejemplo, tomemos la primera meta: ser feliz.
Me propongo ser feliz, pero ... sé que me hace feliz? ¿Qué es para mí ser feliz? ¿Estoy seguro de 
 saber cómo debería ser mi vida, para que yo sea feliz? 

Y lo más importante: ¿estoy preparado para ser feliz? ¿Estoy preparado para aceptar que me 
suceda ese hecho, esa circunstancia que me va a hacer feliz?

Hago estas preguntas, porque a mí me pasó. Cuando tomé conciencia de que no tenía una meta 
BIEN definida (metas, en principio, tenemos todos), me senté a pensar cuál sería esa meta; me puse 
a soñar, a imaginar (la imaginación es una de las herramientas fundamentales y de las más poderosas 
para el crecimiento espiritual).

Pensé cuál era mi meta, la definí bastante precisamente, luego me senté en un lugar tranquilo, y 
comencé a imaginar cómo sería mi vida cuando alcanzara esa meta.
Y ... oh, sorpresa! Mientras estaba imaginando que vivía en la meta que había alcanzado, un 
extraño sentimiento me invadió.

Varias veces repetí esta experiencia con idéntico resultado, y finalmente entendí lo que sentía: era 
un rechazo a alcanzar mi meta, era un rechazo a aceptar lo bueno para mí, era como una voz 
martillando una y otra vez: "yo no me lo merezco, yo no me lo merezco". 

Imagínense, tenía un saboteador dentro de mí!

Realmente este descubrimiento me fue de mucha utilidad, ya que me di cuenta de que necesitaba 
comenzar a trabajar en otra área de mi crecimiento espiritual: la aceptación del propio éxito. 
Porque si no estamos convencidos de que nos merecemos todo lo bueno que nos suceda, nunca 
alcanzaremos ninguna meta propuesta, ya que ese sentimiento de "inmerecimiento" va a boicotear 
 todo intento de llegar al éxito.
A otras personas que conozco les sucedió lo mismo. 

Otros, en cambio tuvieron una experiencia distinta.

Resulta que, al imaginar que estaban viviendo en su estado ideal, viviendo la realización de la meta 
que tanto anhelaban, se dieron cuenta de que esa realidad no los hacía felices. "No era lo que yo 
 esperaba", me comentó una amiga.

O sea, se habían puesto una meta, pero era una meta equivocada. Mejor dicho, se propusieron una 
 meta sin analizar a fondo si eso era lo que realmente deseaban y necesitaban.

Conclusiones:

1. Antes de quejarse por cómo va su vida, primero fíjese si ya ha decidido hacia dónde desea que 
   vaya  su vida.

2. Si ha decidido cuáles son sus metas, asegúrese de que esas metas sean REALMENTE lo que 
   usted   desea; no vaya a ser que cuando llegue, se encuentre con que no le satisface lo logrado.

3. Esté seguro de que es capaz de ACEPTAR EL EXITO cuando llegue; porque si no lo está, de 
  alguna  manera usted se las va a ingeniar para boicotear el camino hacia sus metas deseadas.



 
 

 

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