crecimiento espiritualoo "Desde Argentina, hoy inicio una Guerra para cambiar al mundo.
 La Guerra tendrá lugar dentro de cada uno de nosotros, para poner
 Luz en donde hay oscuridad, para desterrar nuestros egoísmos, para
 liberar a la parte de Dios que todos llevamos dentro.
 Toda guerra tiene un fin, y ésta también lo tiene.
 Que el Poder máximo en nuestro Mundo sea el Amor, para poder
 lograr así el gran objetivo: Paz."

                                                                                 
Xeitl
 Qué gran negocio sería comprar hombres por lo que
 valen, y venderlos por lo que creen valer ...
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  Inicio  Lo Merezco y me lo Permito
 Texto por Eduardo Mercer Alsina.
 
De cada vertiente o escuela espiritual, metafísica o religiosa que se investigue, siempre hay un
 mensaje, una advertencia que surge: para que Dios se manifieste en nuestras vidas, tenemos
 primero que abrirle las puertas de nuestra mente.

 El mensaje de Jesús al respecto fue muy claro, cuando nos dice: "Si vuestro Padre viste a las
 flores del campo y limenta a los pájaros del cielo, qué no hará por vosotros?".

O cuando nos invita a pedir y pedir y pedir a Dios lo que necesitemos, que aunque sea por no
escucharnos más, Dios nos lo dará

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 Luisa Hay, en uno de sus maravillosos libros, describe a las riquezas de este mundo (materiales y
 espirituales) como si fueran el agua de un inmenso, inagotable mar. Y lo único que debemos hacer
 para acceder a esas riquezas, es simplemente tender una manguera entre ese mar y nosotros. Y
 dependiendo del grosor de la manguera que tendamos, será así lo que recibamos.

 Si tenemos Fé en Dios, si le pedimos, si tomamos conciencia de que nos MERECEMOS vivir en
 plenitud y opulencia por el solo hecho de ser Hijos de Dios, entonces la manguera será bien ancha,
 y cada día los bienes materiales y espirituales que nos lleguen serán más y mejores.

 Pero si en cambio concentramos nuestra atención en lo malo; si sentimos que el dinero es algo
 malo o es algo que no nos merecemos; si gastamos energía fijando la atención en nuestra
 realidad actual, en lugar de utilizarla para imaginar y soñar (y así construir) nuestro futuro, entonces
 la manguera será cada ves menos y menos gruesa, porque con nuestros pensamientos no
 optimistas, le estamos cerrando las puertas al mismo Dios.

 En suma, si queremos que Dios se manifieste en nuestra vida, primero debemos abrirle las
 puertas de nuestra mente y nuestro espíritu, para permitirle que se manifieste. Si no lo hacemos,
 me temo que todo esfuerzo es en vano.

 Quiero compartir con ustedes una "herramienta" que me fabriqué para ayudarme a mí mismo a
 desterrar esos sentimientos de "no me lo merezco", "es demasiado bueno para mí", "si estoy
 muy bien me siento culpable porque hay otros que no tienen", etc., etc., etc. Se trata de un simple
 texto, que se debe repetir varias veces al día. Según José Silva, cuando se trabaja con un
 "mensaje" o mantra de este tipo, alcanza con repetirlo 3 veces si se está en estado de meditación, o
 21 veces si se está en estado de actividad normal; cada uno eligirá las veces que desee repetirlo.
 Eso sí: siempre un número impar de veces, tal como marcan todas las tradiciones metafísicas

 Y el texto a repetir es el siguiente:

 Es muy bueno tener mucho dinero;
 Es muy bueno ser feliz;
 Es muy bueno tener salud.

 Yo me merezco tener mucho dinero;
 Yo me merezco ser feliz;
 Yo me merezco tener salud.

 Yo me permito tener mucho dinero;
 Yo me permito ser feliz;
 Yo me permito tener salud.

 Yo tengo mucho dinero;
 Yo soy feliz;
 Yo tengo salud.

 Yo disfruto de tener mucho dinero;
 Yo disfruto de mi felicidad;
 Yo disfruto de tener salud.


 Yo me merezco y me permito satisfacer todas y cada una de mis necesidades, porque
 Yo Soy la Abundancia, Yo Soy la Opulencia, Yo Soy la Prosperidad.
 

 Por supuesto, cada uno puede modificarlo y adaptarlo a sus gustos y necesidades. Espero que
 les sea de utilidad, de todo corazón.

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